Si alguien te insulta, te amenaza, comparte una foto tuya sin permiso, se hace pasar por ti, te pide imágenes íntimas, te chantajea o intenta quedar contigo después de hablar por Internet, no tienes que resolverlo a solas. Que haya ocurrido en una red social, un videojuego o una aplicación de mensajería no lo convierte en «una cosa de Internet» sin importancia.
Lo primero es que estés a salvo. Lo segundo es que una persona adulta sepa lo que ocurre. Después se decide, con ayuda, si hay que avisar al centro educativo, a la plataforma, a una línea de orientación o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

1. Cuéntaselo a una persona adulta segura
Puede ser tu madre, tu padre, otro familiar, tu tutor o tutora, la orientación del centro educativo o cualquier adulto responsable en quien confíes. Si la primera persona no te escucha o no te protege, busca otra. Pedir ayuda no es exagerar ni «chivarse»: es poner en marcha protección.
Puedes empezar con una frase corta: «Me está pasando algo en Internet y necesito que lo veas conmigo. No quiero que me regañes; quiero que me ayudes». Si te cuesta hablar, enséñale el mensaje o escríbele una nota.
2. No borres las pruebas antes de guardarlas
Haz capturas donde se vean, cuando sea posible, el nombre de la cuenta, la fecha, la hora, el texto, la imagen, el enlace o el identificador del perfil. Guarda también correos, audios, mensajes y avisos de la aplicación. No reenvíes contenido íntimo ni lo publiques para pedir opinión: puedes aumentar su difusión y causar más daño.
Si necesitas bloquear a alguien, intenta conservar antes las pruebas que puedas. No respondas para discutir ni quedes con esa persona. Una persona adulta puede ayudarte a ordenar los archivos y anotar cuándo ocurrió cada cosa.
3. No hagas estas cosas
- No envíes más imágenes, contraseñas, códigos de verificación, datos bancarios ni dinero.
- No aceptes una cita para «arreglarlo» en persona.
- No amenaces ni insultes de vuelta.
- No borres toda la conversación antes de conservar pruebas.
- No publiques el nombre, la foto o los datos de la otra persona para que otros la busquen.

4. Denuncia el perfil o el contenido en la plataforma
Las redes y aplicaciones suelen ofrecer opciones para denunciar acoso, amenazas, suplantación, imágenes íntimas o cuentas que contactan con menores. Hazlo con la ayuda de una persona adulta y conserva el número o confirmación de la denuncia si la aplicación lo proporciona. Denunciar dentro de la plataforma no sustituye una denuncia ante las autoridades cuando puede existir un delito.
5. ¿Cuándo hay que acudir a la Guardia Civil o a la Policía?
Si hay amenazas, chantaje, extorsión, suplantación con perjuicio, difusión de imágenes íntimas, contacto sexual de un adulto, petición de desnudos, una cita peligrosa, violencia o miedo por tu seguridad, díselo inmediatamente a la persona adulta que te acompaña y pedid orientación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
La Guardia Civil explica que cualquier persona puede acudir a ella y que actuará o derivará el caso al cuerpo competente. Para denunciar se puede acudir a un puesto con atención a la ciudadanía; también existe denuncia telemática para los supuestos y condiciones que la propia Guardia Civil indica. Si hay emergencia o peligro inmediato, la Guardia Civil publica los teléfonos 062 y 112.
La Ley Orgánica 8/2021 establece que quien advierta indicios de violencia sobre una persona menor debe comunicarlo de inmediato a la autoridad competente. Si los hechos pudieran ser delito, la comunicación debe dirigirse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, al Ministerio Fiscal o a la autoridad judicial. La misma ley contempla específicamente los contenidos de violencia contra menores disponibles en Internet.
6. Si no sabes por dónde empezar
El servicio Tu Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE, 017, es gratuito y confidencial. Puede orientar sobre problemas de seguridad digital y sobre los siguientes pasos. No sustituye a la policía ni a una emergencia, pero puede ayudarte a entender qué hacer y cómo explicarlo a tu familia.
Si el problema está relacionado con el centro educativo —por ejemplo, compañeros que acosan o difunden contenido—, cuéntaselo también a tu tutor, tutora, dirección u orientación. Pide que te expliquen qué procedimiento de comunicación aplica el centro. La ley exige que los centros faciliten a los menores información accesible sobre esos procedimientos.
¿Qué deben hacer los padres o la persona adulta que te acompaña?
Escuchar sin culpabilizar es la primera intervención útil. Pregunta qué ha pasado, cuándo, en qué aplicación y si existe un peligro actual. No obligues al menor a repetir muchas veces los detalles ni le pidas que siga hablando con quien le amenaza para conseguir más pruebas. Guarda la información disponible, limita el contacto con el agresor y busca la ayuda adecuada.
La persona adulta debe explicar al menor qué pasos se van a dar y por qué. La Ley Orgánica 8/2021 reconoce su derecho a recibir información y asesoramiento en un lenguaje claro, a ser escuchado y a recibir atención integral. La reacción no debe convertir al menor en responsable de investigar su propio caso.
¿Qué decir cuando pidas ayuda?
Una explicación ordenada ayuda a que te entiendan:
- «Esto empezó el día…»
- «La cuenta o persona que contacta conmigo es…»
- «Ha dicho o hecho…»
- «Tengo estas capturas, enlaces o mensajes…»
- «Ahora mismo tengo miedo de que…»
No necesitas saber si lo que ocurre se llama ciberacoso, grooming, sextorsión, amenaza o delito. Describe los hechos con tus palabras. La valoración jurídica corresponde a profesionales.
Si te han pedido imágenes íntimas o te están chantajeando
No pagues y no envíes más contenido. Díselo a una persona adulta y guardad las pruebas. Si la persona que contacta contigo es adulta, si te pide desnudos o actos sexuales, si te amenaza con publicar imágenes o si intenta quedar contigo, pedid ayuda policial cuanto antes. La Guardia Civil informa de que el contacto con menores con fines sexuales por Internet y la solicitud de imágenes sexuales pueden constituir delitos en los casos que describe su información oficial.
No es culpa tuya que alguien te engañe, te presione o use una imagen contra ti. La responsabilidad de la conducta es de quien amenaza, solicita, difunde o manipula.
Conclusión
Si algo te pasa en redes, no tienes que demostrar nada ni enfrentarte solo o sola. Para la conversación, guarda las pruebas, cuéntaselo a una persona adulta segura y pide ayuda. Si hay amenazas, chantaje, contacto sexual, difusión de imágenes o peligro inmediato, acudid cuanto antes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.



