¿Qué son las cuentas «curis»?
Se llaman «curis» (a veces «curimomos») y son la moda viral de este inicio de curso: cuentas totalmente anónimas de TikTok, y en algunos casos de Instagram, que los propios alumnos abren casi siempre con el nombre de su colegio o instituto. En ellas cuelgan memes dibujados con trazo tosco, a menudo escenas tomadas de videojuegos, películas o series, para contar con sarcasmo lo que pasa en sus aulas: el profesor que siempre llega tarde, la anécdota de la semana, la manía de un compañero.
Gran parte del contenido no pasa de broma interna que solo entiende quien frecuenta el centro. El problema es dónde acaba esa línea. Una precisión honesta antes de seguir: por ahora no existe ningún aviso oficial de la Policía, la Guardia Civil o INCIBE sobre este fenómeno; todo lo que se sabe procede de medios regionales que han hablado con centros, policías y especialistas. Lo contamos atribuyendo cada dato a quien lo ha publicado.

¿Cuándo la broma deja de ser broma?
El salto aparece cuando el meme deja de ser genérico y señala. Según han documentado los medios que han revisado estas cuentas, hay caricaturas de profesores con nombre y apellidos, bromas sobre su aspecto físico y fotografías reales tomadas dentro de las aulas o en el patio usadas como base de los montajes. Según ABC, en algunos perfiles de Sevilla se han colado además comentarios con tintes sexistas u homófobos y alguno supera ya los 1.000 seguidores; en Murcia, La Opinión recoge insultos directos contra profesoras en una de las cuentas denunciadas.
Graciela Romero, presidenta de la asociación andaluza de directores (Asadipre), explica que a veces «cogen fotos reales del aula, del centro, de profesores o alumnos», y advierte del peligro de que esto se convierta en una nueva forma de ciberbullying. En Málaga, el fenómeno ya no es solo de institutos: la directora del CEIP José Banús de Marbella, Violeta Capitán, confirma que su colegio de Primaria ya tiene una cuenta de este tipo, «por ahora bastante inocente», pero «es cuestión de tiempo que alguien cuelgue algo que, como mínimo, atente contra el derecho a la imagen o la privacidad de alguien».
De TikTok a comisaría: la broma que los colegios ya denuncian
La broma ya ha llegado a comisaría en varias provincias, según la prensa regional. En Málaga, la Comisaría Provincial confirmó a El Español al menos una denuncia y una investigación abierta; fuentes policiales consultadas por ese diario describen un fenómeno «conocido» y «habitual», de «gravedad variable», y lo resumen con una frase que debería quedarse en cualquier conversación familiar: «una nueva manera de expresarse los jóvenes… o de cometer delitos».
En Murcia, según La Opinión de Murcia, el IES Miguel de Cervantes denunció una cuenta que no se quedaba en el chascarrillo: había insultos explícitos contra profesoras. El Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional habría identificado tras el perfil a tres menores de 14 años, inimputables, por lo que la causa se encaminaría al archivo y ha pasado a la Fiscalía de Menores, según fuentes del Ministerio Público citadas por ese periódico. Pero inimputable no significa gratis: esas mismas fuentes recuerdan que, si un docente reclama una indemnización por daño moral, la responsabilidad civil la asumirían los padres de los menores. El instituto lo dijo claro en su comunicado: «la impunidad en redes sociales es ilusoria».
En Valladolid, El Norte de Castilla informa de que la Policía Nacional investiga hechos similares tras la denuncia de un centro, de que varios colegios han enviado circulares a las familias y de que el IES Alejandría de Tordesillas puso un perfil falso que usaba su nombre y su logo en conocimiento de la Guardia Civil. Su mensaje resume bien la situación: «En Internet no hay anonimato y cada cual es responsable de lo que publica». Y en Mallorca, según Diario de Mallorca, el IES Antoni Maura ya ha conseguido cerrar dos de las tres cuentas que usaban su logotipo.

¿Qué dicen los especialistas?
El Colegio de Psicología de Castilla y León aún no ha atendido ningún caso en sus despachos, pero da por hecho que llegarán. Su secretaria, Begoña Díez, define estas cuentas como «herramientas incontrolables» que pasan «de un contenido aparentemente inofensivo a las bromas de mal gusto, a comentarios relacionados con el aspecto físico e incluso a insultos», y pone el foco en quién recibe el golpe: «Se da en el periodo de la vida en el que la identidad aún no está asentada; hablamos de la preadolescencia o de adolescencia, una etapa de máxima vulnerabilidad en la que verse señalado provoca resultados mucho más perjudiciales para el desarrollo de la personalidad».
Díez enumera las consecuencias que ven en estos casos: primero, la ruptura del sentido de pertenencia al grupo, «fundamental a nivel emocional», y después tristeza, angustia, frustración, ansiedad o depresión, que «puede derivar incluso en conductas autolíticas porque se les lleva a tal límite que se ven del todo expuestos». Y añade la diferencia con lo que vivimos sus padres: «Antes, si se metían contigo, cabía la posibilidad de que no se enterase nadie; ahora se entera todo un grupo, todo un pueblo, toda una comunidad, y eso es lo que provoca que la vergüenza experimentada sea mucho mayor».
¿Qué pueden hacer las familias?
Si te preocupa que el colegio de tu hijo tenga una de estas cuentas, los pasos prácticos son los de siempre, y la guía de INCIBE sobre ciberacoso los resume bien:
· Habla con tu hijo desde la confianza, no desde el registro: preguntar qué cuentas siguen y qué se comenta en ellas funciona mejor que requisar el móvil.
· Si aparece una cuenta de su centro, no la sigas ni interactúes: eso la alimenta. Repórtala en la propia plataforma y comunícaselo a la dirección del centro.
· Si tu hijo aparece señalado, guarda capturas antes de pedir la retirada, habla con el centro (que tiene protocolos de acoso y ciberacoso) y, si no cesa, denuncia ante la Policía, la Guardia Civil o la Fiscalía de Menores.
· Y si tu hijo está detrás de la cuenta, INCIBE pide asumirlo con calma pero sin excusas: frenar la conducta, hacerle ver que nada la justifica y reparar el daño.
Para cualquier duda, la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE (017, también WhatsApp 900 116 117) atiende gratis y de forma confidencial de 8 de la mañana a 11 de la noche, todos los días del año.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Conclusión
El humor entre compañeros no es nuevo; lo nuevo es la diana pública, permanente y anónima. Como dijo el IES Los Montecillos de Coín a sus alumnos: que sea broma no significa que todo esté permitido, y la dignidad de las personas no es contenido para conseguir likes.
Si este artículo te ha servido para entender qué son las «curis», compártelo con otras familias y con el grupo del colegio: la conversación en casa sigue siendo el mejor cortafuegos.
Fuentes
INCIBE (fuente oficial)
El Norte de Castilla
La Opinión de Murcia
El Español



