Si alguien usa tus fotos, vídeos, audios o datos personales para amenazarte, la prioridad es cortar el daño sin entrar en el juego del chantaje. No se debe responder con más contenido, más datos ni más dinero.

La AEPD dispone de un Canal prioritario para situaciones especialmente delicadas cuando se difunden en Internet contenidos sexuales o violentos sin consentimiento y se pone en grave riesgo a la persona afectada, especialmente si hay menores o colectivos vulnerables.

Solicitud de retirada de contenido sensible en Internet
Imagen: Padres Digitales

Primeros pasos

Situación Qué revisar Decisión segura
Amenaza sin publicación visible Guardar mensajes y perfiles No enviar más contenido ni pagar
Contenido ya publicado Copiar URL y capturas Solicitar retirada en plataforma y valorar Canal prioritario
Menor afectado Pedir ayuda adulta y conservar lo necesario Priorizar protección, denuncia y apoyo emocional
Conservación de evidencias digitales ante una amenaza con fotos o datos
Imagen: Padres Digitales

No negociar desde el miedo

El chantaje funciona cuando la víctima cree que pagar o obedecer cerrará el problema. En muchos casos puede aumentar la presión. Si hay contenido íntimo, amenazas o menores, hay que pedir ayuda cuanto antes.

Este artículo complementa la guía sobre cómo eliminar fotos o vídeos de Internet si afectan a un menor.

¿Qué significa esto para las familias?

Los menores y adolescentes deben saber que pueden pedir ayuda aunque hayan cometido un error. Si creen que la reacción adulta será solo castigo, el chantajista gana tiempo. La respuesta debe ser firme con el agresor y protectora con la víctima.

Conclusión

La regla común en estas estafas es no decidir dentro del canal que ha iniciado el aviso. Si el mensaje, la llamada o el correo llegan con prisa, amenaza o presión, se corta la conversación y se verifica por una vía oficial.

En familia conviene pactar una norma sencilla: nadie envía dinero, códigos, documentos ni fotos sensibles sin una segunda comprobación. Esa pausa de dos minutos puede evitar un problema económico, legal o emocional mucho mayor.