Una aplicación oficial también puede tener un problema de privacidad. La resolución publicada por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) sobre miDGT documenta que una integración de Firebase envió durante años más información de la necesaria a servidores de Google. La DGT corrigió la configuración, pero el caso deja una lección útil: una app legítima no debe instalarse y olvidarse.

¿Qué ha confirmado la AEPD?

La AEPD analizó una reclamación contra la aplicación miDGT y declaró que la Dirección General de Tráfico infringió el principio de minimización de datos del artículo 5.1.c del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Ese principio exige que solo se traten los datos adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para la finalidad prevista.

En las versiones anteriores a la 1.11.5, la DGT informó de una lista de 36 parámetros que podían enviarse durante la ejecución de la aplicación. Entre ellos figuraban datos de uso y de error, información del dispositivo, IP local, operador, país, identificadores, correo electrónico y coordenadas GPS. La resolución también recoge pruebas de tráfico de distintas versiones y concluye que se estaba recopilando más información de la estrictamente necesaria para el funcionamiento de miDGT.

Auditoría de privacidad de una aplicación oficial
Imagen editorial propia de Padres Digitales.

¿Por qué ocurrió?

La DGT explicó que había integrado Firebase para gestionar las notificaciones push. La propia resolución recoge que una configuración errónea activó además el envío de datos de uso y de errores de la aplicación. Es importante matizarlo: Firebase no era necesario para enviar todos esos datos; la DGT indicó que esa recopilación adicional era opcional y que se desactivó.

La corrección y sus límites

La DGT liberó la versión 1.11.5 el 11 de enero de 2024 para suprimir la recogida y el envío de datos de usuario que se estaban produciendo por esa integración. La documentación aportada a la AEPD indica que las gráficas de recopilación cayeron drásticamente después de esa versión y que se trabajó en eliminar envíos residuales. La resolución, sin embargo, declara la infracción por los hechos ocurridos antes de las medidas correctoras: corregir el problema no borra lo que sucedió.

Por eso no es correcto decir que la aplicación actual siga enviando todos esos datos. Lo correcto es hablar de un problema histórico documentado y recomendar que se utilice siempre una versión actualizada, descargada desde la tienda oficial, y que se revise la información de privacidad disponible.

¿Qué debe hacer una familia?

  • Actualizar la aplicación. No mantengas una versión antigua por comodidad. Las actualizaciones corrigen fallos y desactivan configuraciones que ya no deben estar activas.
  • Descargar desde el canal oficial. Comprueba que la aplicación procede de la DGT y evita APK o enlaces reenviados.
  • Revisar permisos y ajustes. Concede solo los permisos necesarios para la función que vas a usar. Un permiso del sistema no explica por sí solo todo lo que una biblioteca puede transmitir, así que también conviene leer la política de privacidad.
  • Preguntar qué ocurre con los datos. Si una aplicación pide acceso que no parece relacionado con su servicio, no lo aceptes automáticamente: consulta, limita el permiso o busca ayuda.
  • Proteger las cuentas. Mantén actualizado el móvil, usa bloqueo de pantalla y no compartas credenciales de Cl@ve ni códigos de acceso.

La idea que conviene recordar

“Oficial” describe quién ofrece una aplicación; no es una garantía de que nunca vaya a existir un error de configuración. La confianza se completa con transparencia, minimización y actualizaciones. En el caso de miDGT, la AEPD dejó constancia de la infracción y la DGT aplicó medidas para detener el envío. La respuesta prudente no es dejar de usar todos los servicios públicos, sino mantenerlos actualizados y revisar qué información necesitan realmente.

Conclusión

La noticia es cierta en lo esencial: versiones antiguas de miDGT enviaron a Google datos que excedían lo necesario por una mala configuración de Firebase y la AEPD declaró vulnerado el principio de minimización. La DGT corrigió el comportamiento desde la versión 1.11.5. No hay base para afirmar que la versión actual mantenga aquel envío, pero sí para recordar que cualquier aplicación, incluso oficial, merece una revisión de permisos, privacidad y actualizaciones.